miércoles, 5 de octubre de 2016

MOMENTO

La calle está oscura,
contemplo la figura humana
de la perdición y la ambición.
ya no encuentro a los comensales de la noche,
son llevados con engaños
al esquivo infierno
que se apega mi morada y susurra mi nombre
como el hada queriendo convertir mis sueños,
pero en tragedias y llantos.

Corro y cierro la puerta,
grito que huya,
que no me despierta
de la fuerza de la vida
que me corresponde.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

TENERTE CERQUITA

No tengo explicación,
es un sentimiento que late
con mi última canción.
Verte era mi melodía mañanera,
el brillo de una tarde cualquiera.
El estar junto a ti fue la vitamina
contra mi ausencia de amor,
de compañía, de comprensión.
Tus ojos se apoderaron de la luz de los míos;
los hacías brillar
como las estrellas reunidas
en el oscuro y pálido cielo limeño.

Sentir tu aroma tocaba mi alma,
mi rudeza, mi actitud humana.
Tus cabellos, tan dichosos y negros,
resbalándose cerca a mi rostro
jugaban enamorándome, seduciéndome
tiernamente.

La emoción de tenerte a mi lado
y coger tus suaves manos
se convierte en el sueño de una noche
de primavera.

Te conozco tan linda, tan hermosa,
dócil, pueril y dulce
cuando sonríes,
cuando me miras
y un suspiro se esconde detrás de tu corazón
y evidencias firmeza.

Suave y tierna mujer,
heroica consigo misma,
déjame tomar un poco de tus besos en sueños
y apacigües el deseo de tenerte
cerquita otra vez.




jueves, 15 de septiembre de 2016

LUNA

Esta noche escucho tus versos,
blanca luna, dile cuánto lo quiero.

Me miras con el mismo resplandor de sus ojos
y mi cuerpo tirita, mientras entra
el frío invierno nocturno por mi ventana.
Luna, ve y dile que lo espero,
que lo anhelo, que lo deseo;
que tu luz alumbre su alcoba
y grite mi nombre en su memoria.

Luna, no me ciegues esta noche de dolor,
necesito su calor, su aliento.
Déjame vivir dos noches más
para seguir escribiendo,
mientras suspiro en su honor.

No agotes mi amor delicado y guerrero
de una madrugada a las dos de la mañana.



sábado, 3 de septiembre de 2016

PALABRAS DEL DESEO

Si supieras las palabras
que hicieron sentir en mi agonía,
mi corazón..., pues
tú no lo creerás.

No sé cómo surgió,
quizá el trueno marítimo
de mis entrañas
quiso matar el frío ocaso del sol,
un sol apagado para mis ojos.

Ven a mí,
rompe el himen de mi melancolía
tuérceme en besos y caricias,
y tu hálito, que nunca olía,
encienda en mi piel fuego.
Hazme sentir la pasión que nunca sentí,
que tus palabras me derritan,
me marchiten,
palabras vagas y sin amor.

Déjame acariciar tus mejillas
marcadas por un pasado inmaduro,
un pasado que quiero resolver
a tu lado haciéndote el amor.



viernes, 2 de septiembre de 2016

EL AMOR ES

I
El amor es
el perfil de mi cuerpo
clavado en tus ojos,
y el tuyo clavado en los míos.
Es tu calor que me abrasa,
es tu fuego contrario que me derrite,
es el golpe para mi olvido,
es el refugio de mi sombra,
es la soledad que devoro.
Es mi alma devuelta al peligro eterno,
inmortal, inocente como ninguna...
¡vive, muere, quiere!
Son tus sábanas ardientes
las que envuelven nuestra tempestad
que vivimos siendo señalados
en aquella pesadilla sin libertad alguna.

II
El amor es
tus besos clavados en mis labios,
tus garras potentes en mis entrañas,
tu mirada penetrando el hoyo de mis fracasos.

Jamás sabrán dónde surge el encuentro,
dónde se enciende la llama del amor,
dónde despierta tu furor,
dónde amanecemos los dos.


martes, 23 de agosto de 2016

AMIGO

Mi querido amigo
fiel conmigo...
has despertado celos ignotos en mí...
¡No sé!

Siento hastío
cuando absorbes el néctar amargo
de flores marchitas.
Siento el latido empapado
de lágrimas férreas
mezcladas con la hiel de mi alma...

Amargura y celos me haces sentir.
¡No, amigo, no lo sabrás!
Es un amor que no nace nunca...

Solo me quedaré absorta de miedo
que sepas que te quiero.



Me diste la ilusión perfecta,
el supuesto amor efímero
que lo hiciste evidente ante mis ojos.
Le diste los cinco sentidos 
y hasta el latido.
Inventaste palabras inútiles...
¡Yo le di significados útiles!
Cuando te regalé un trozo del tiempo de vida,
tu actitud ignorante y esquiva
fue el pago de mis pecados.

No volverás,
yo no espero,
yo no te amo,
t
ú

m
e

o
d
i
a
r
á
s
...


domingo, 5 de junio de 2016

DESTINO

Esperaba mi destino intelectual
en el paradero diurno de tarde soleada.
Llegó el tren puntual,
subí con la nostalgia agotada
por un día de extrañeza,
de lágrimas secas.


Las ventanas pequeñas de mis ojos mantenían la mirada
frente a la belleza de la ciudad inhóspita
mercantil.
Pronto pude ver un perfil...
¡Se acercaba más...más!

¡OH DOLOROSO, AMOR!
eres tú en cuerpo de hombre enfermo
(el tren iba más rápido)
y dirigiste la palabra en mi rostro.
(El tren avanzaba más y más rápido)

Todo se iluminaba dentro de mi cuerpo,
los brotes de gotas de sudor
quemaban mis prendas de color
transformándolas en húmedos trapos.

Cada gota era el grito del dolor,
el grito que regreses otra vez
a mi piel muerta de ardor
por tu efervescente sensatez.  

(pintura de Ernest Descals)

domingo, 29 de mayo de 2016

FLOR DE INVIERNO

flor de invierno que tiritas mientras no está tu amo, mujer que desespera por un poco de aliento, recibes las migajas de placer que te ofrecen mientras aceptas sus salidas y te embriagas de deseo.
Estas buscando la soledad sempiterna que se encuentra golpeando a tu puerta desde que el amor te abandonó por la primavera delicada y luminosa.

Flor de invierno, dime ¿quién viene por ti esta vez?, ¿a quién aceptarás en tus pechos?, ¿quién desea escalar tu monte de venus?, ¿quién besará tu clítoris haciéndote que mueras de pasión?


Flor de invierno, no está tu amo, se ha ido, te ha dejado, ya no eras perfecta en su mente, ya tus senos están en agonía. No eres parte de su vida, ahora se ahoga en aguas vírgenes que acarician el falo prominente de su poder masculino.


Flor de invierno, ya nadie te besa con amor. Te miran con deseo de una noche del mismo invierno. Solo duras horas en pasión mientras ellos exploran tu sexualidad llena de locura, de éxtasis, de inconsciencia cuando te derrumbas al tocarte la piel, los genitales en la hostia de los hombres.


Flor de invierno, no finjas cuando la pócima del alcohol invada tu cuerpo y quieras correr a tu hogar, no finjas que deseas amor cuando todo lo tienes perdido en el sexo explotador, no finjas con tus miradas y caricias mientras besas a un hombre en tu primera cita de bohemias nocturnas. Solo no finjas, Flor de invierno...




lunes, 23 de mayo de 2016

GRACIAS POR EXISTIR

Es inexplicable el sentir de mis pupilas,
las letras continúan existiendo unas tras otras.
No pretendo escribir poemas canónicos, ni canciones que rimen,
simplemente que el amor escriba
desde el acto efímero de nuestros ojos
al vernos...al continuar viéndonos.
No era tu presencia que llamaba mi alma,
era tu ausencia que alborotaba mis pensamientos.
Tu perfil destelloso emanaba fantasía,
deseo en una víctima de tus futuros besos.
No reconocía el instante de impacto de tu mirada,
ni el fuego abrasador de tu deseo.
Veía un hombre,
¿un hombre?
Un hombre...
¡Un hombre!
Eras tú,
un hombre a punta de silencio conquistador,
el cisne en cuya laguna fantasmal quiere ser compañero de la ninfa
y seducirla hasta acabar con el hechizo,
hacerla suya bajo la luna caliente.

Ella... ella acepta el fuego,
el fuego de la noche,
el fuego de la luna,
el fuego del sol,
el fuego del amanecer,
el fuego de su cuerpo que rompe el himen de su tristeza.
Acepto tu vida en la mía,
tu ausencia, tu silencio, tu interés...
tu cuerpo abrasando mis entrañas,
penetrando la profundidad de mis besos
relampageando al corazón.
Dibujas sonrisas melifluas en mi rostro
cuando tus ojos se distraen contemplándome
y se pierden en el laberinto de sentimientos inefables que siento por ti.
Aquellos sentimientos que los idealistas
juntan con el amor y el deseo, ignotos para las personas
que no saben acariciar el alma,
no suspiran, no aman, no lloran.

Amado mío, ven ya!
que tu existencia sea agradecida
con mis besos, mis versos, mis deseos,
rompe el muro de cristal del pasado
y sumérgete en mis brazos
mientras caiga la noche y se encienda el alba.
No discutas mis decesos,
porque quiero morir y vivir infinitamente en tus besos.

(Una lágrima va cayendo)
Sigo escribiendo a tu imagen que presencio junto a mi cama.
Ya no sé!
Ya no sé!
Ya no sé cómo explicar que me enamoré de ti.
Llegaste en el momento preciso
en que mi camino se anegaba de arácnidos inviernos
y pudiste apagarlos
con los colores que pintaste mi mundo.
Tu presencia es magia
porque hace desaparecer mis momentos
tortuosos que la vida me dio.
Tu sonrisa retorcida me cautiva,
me gusta tu mirada penetrante
porque toca el alma
y me llenas, me vacías,
me matas, me vives de amor.

Gracias por este tiempo sin caducidad
que retumba en mis noches de insomnio,
que es fuego lento que quema, pero no hiere.
Te amo porque existes,
te amo sin final cercano,
te amo sin fechas,
te amo en el momento exacto,
te amo en la tempestad, en la calma,
en la paz de tu mirada.

Tierno amor que ablandas mis tormentos
y apagas mis ojos desgraciados;
que extenúas mi cuerpo, mi alma, mi razón, mi latir...
gracias por existir.

Corazón que rasga mi pecho
si eres tan fiero
y conoces el averno que en mí se desata,
sientes la amenaza que el cielo atina
cuando se enciende el relámpago
de nuestros cuerpos esparcir...
gracias, gracias por existir.

Suave y áspero amor,
que devoras mis desgracias
y floreces lirios fragantes,
que imitas el amor extremo y dulce
sin sentimiento fingir...
gracias, gracias, gracias por existir.




lunes, 9 de mayo de 2016

OCIO 2

Catorce, número que ataca la razón nocturna en mi cama, 
una revolución en forma de estaca que me apuñala por la espalda. 

No puede ser más que una traición 
haberme hecho tu mujer 
en una habitación oscura y arácnida 
haciéndome caer en tu piel por vez primera.

El placer era extremo, de júbilo, de éxtasis. 
Gozaba de tus pupilas penetrando mi cuerpo latente, 
dichosa de tener tu fuego ardiente.

Te fuiste junto al amor de tu vida, 
es la niña la que me quita tu cuerpo, 
el placer, el amor, el sexo y el sexto sentido del goce en el dolor.

OCIO 1

Despierto y no te tengo, 
anhelo tu mirada y no lo veo, 
extraño tus caricias y no lo siento.

Es más que una utopía
 pensar que mi vida estará a tu lado sin límite marcado.

La frialdad del sol acecha tu amor impaciente 
alborotándose en el girasol de su despreciable melancolía.

No dejas llorar a mis ojos, 
son los tuyos, altos y bien hermosos, 
azul pálido cielo, que no los tengo hoy en mis sábanas...

No los tengo, 
no los veo, 
no los siento.