AMISTAD SECCIONADA

Mi primera reacción fue mandarlo a la puta que lo parió. Soy cortes normalmente, respetuoso, pero lo que proferí fue producto de mi rabia, mi impotencia y quién sabe si también de mi cobardía ¿Por qué yo? Jamás pensé que alguien iba a decirme algo tan delicado y devastador al mismo tiempo, que mi mujer, la madre de mis hijos, me era infiel, y que yo era para todos mis amigos y conocidos un cachudo de primera. Conocía de sobra a mi mujer y tenía que ser una calumnia, o mejor aún, para mi tranquilidad un error. Por cierto a mi interlocutor lo mandé a rodar bien lejos. Con qué derecho se atrevía a faltarme a mi honor y al de toda mi familia. Abstraído por la cólera, le increpé que se disculpara, que por ningún motivo volviera a hablar del asunto y menos que lo divulgara a terceras personas, él también tenía familia. A partir de ahí nuestra amistad quedó seccionada. Obviamente, de lo acontecido, no le he contado nada a mi mujer, absolutamente nada. La adoro, también a mis hijos.
  
 ENRIQUE TAMAY

No hay comentarios:

Publicar un comentario