Dice que ha llorado mi historia,
Y le ha secado sus hojas el sol
Y se siente miseria.
La tierra uno palpita su nombre,
No me deja repetir
Y me atraganta el hambre
De verlo otra vez partir.
La tierra dos canta una canción,
Remeda mis recuerdos
En la fría estación
De oscuros inviernos.
Entre dos tierras estoy,
Dos nombres me abrasan,
¡Matan!
No hay respeto
De la sensibilidad que lloro,
De la palabra del árbol,
De su misma tierra,
Cuando el alma se aniega de alcohol.
